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Fuerteventura, paraíso del Atlántico.

Fuerteventura, paraíso del Atlántico.

Por Ramiro BQ

 

Descubierta por azar, en una de tantas expediciones marítimas de las que cuenta en su historial el viejo mundo. Pedazo de tierra habitada en antaño por los Guanches, indígenas de contextura muy robusta, quienes fueron colonizados por los españoles (Si. Ellos también). Fue lugar de destierro, refugio pirata, zona de guerra y hoy, paraíso terrenal.Con casi 79 mil habitantes, tiene en su crisol cultural, más de 28 nacionalidades y un casi %70 del total, son inmigrantes. Gente que en algún momento de su historia, fue a dar por estos lados en busca de un futuro que prometa y no engañe. Emerge en el Atlántico a 100 kilómetros de las costas de Mauritania, África y en los días de mucho viento en el salvaje continente, llega a la isla desde el desierto, lo que se conoce como Calima, polvo de arena que cruza el mar, creando una nube marrón, opacando el cielo por 2 o más días. Su economía está basada en el turismo, industria que duplica la población de la isla en temporada alta. Una de las mejores atracciones de la isla, es la playa de Jandía, con sus más de 20 km de arena blanca.  Descubierta cómo lugar turístico por los hippies de los 70, fueron ellos los primeros en disfrutar del sol majorero con sus 22º promedios de temperatura y poco a poco, su boca en boca produjo la explosión que vive hoy la séptima isla del archipiélago Canario. Por esas cosas de la vida, yo trabajaba en ALEXANDRIA y en un momento tan particular como extraño, la suerte me llevó a mí también por estos rumbos, una de esas cosas que no se planean, pero que en el furor de la euforia, tampoco se piensan mucho y allá fui. Fruto de la sed de aventura y venganza a la claustrofobia, me subí al avión, mordí fuerte por más de 12 horas y descubrí para mí, uno de los mejores lugares del mundo.

 

INFOGRAMA CANARIAS (ESPAÑA)

Idioma: español

Moneda: 0.66 EUR (Euro) = 1 USD

Documentación necesaria: pasaporte

www.fuerteventuraturismo.com

 

Entrevista a Pablo Sigismondi

Por Cecilia Casenave

 

Dice Julio Cortázar: “El placer de viajar no nace tanto del ingreso a lo desconocido como del rechazo a lo habitual... Quien se dé una vuelta y vuelva, y haya tenido abiertos los ojos, conocerá mejor la forma de su jaula”. Bajo esta consigna, el geógrafo Pablo Sigismondi y Alexandria Viajes presentan una nueva edición de Tertulias de Viaje, en esta oportunidad en un formato de un día. El blog todoslosviajes dialogó con este incansable viajero, quien adelantó algunas de las características de las charlas.  

¿Esta es un segunda edición de Tertulias de Viaje… qué novedades va a tener esta vuelta al mundo?

La primera novedad es que se va a realizar en un solo día y por tanto va a ser una versión comprimida y mucho más concisa. Al igual que en la anterior edición, se eligieron cuatro regiones geográficas del mundo de manera tal de dar una vuelta al mundo en este caso, en dirección Oeste-Este: partiremos de México, para ir luego hacia los Balcanes, abarcando Bulgaria y Rumania. Desde ahí nos trasladaremos al Cercano Oriente (comprendiendo Israel, Jordania, Siria y el Líbano) para finalizar en los Himalayas de Nepal, Sikkim y Tibet. Hemos elegido esos destinos por su muy marcada diversidad étnica, cultural y religiosa.

Este año acompaña las charlas una muestra de Tierra Santa, ¿en qué consiste?

La muestra consta de en unas 60 fotografías (de las que se exponen 20) que retratan distintos ambientes geográficos, históricos, culturas y religiones del Cercano Oriente: abarca Turquía, Siria, Irak, Israel, Palestina, Líbano y Jordania. Esas fotos tienen la finalidad de hacernos conocer como es la Tierra Santa, es decir, aquella mítica región del mundo en la que nacen las tres religiones Monoteístas que son el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Por otro lado, éste trabajo busca acercarnos a comprender esa zona del mundo –también llamada Media Luna Fértil o Cuarto Creciente- de la cual conocemos poco y, lamentablemente, las noticias que nos llegan desde allá casi siempre resultan negativas. De alguna manera queremos alumbrar que allí también vive gente e historias de vida y no sólo guerras y conflictos.

¿La fotografía como un medio más accesible para acercarse a una zona tan compleja?

Efectivamente, la fotografía como un vínculo, como un testimonio, como un documento que retrata la gran cantidad de paisajes y de historia que hay en esa parte del mundo. Y la fotografía también como un arte el cual se puede leer desde diversos puntos de vista, desde estudiantes hasta entendidos relacionados con la fotografía y el periodismo.

En las anteriores ediciones de las charlas el público se iba reconociendo nuevos contextos, otros mundos… ¿qué esperás generar en el público?

Sobre todo tratar de transmitir a la sociedad cordobesa, que es la que me vio nacer, la que me contiene y a la que me debo en primer lugar, lo que logro captar a lo largo de mis viajes por el mundo… devolver a nuestra sociedad parte de lo que he recibo y recibo de ella. Me gustaría que la gente se vaya con la idea que vivimos en un mundo que, además de diverso, resulta maravilloso y desafiante a la vez. Que la gente salga con alegría de ver el mundo, trasladándose con la mente, con la imaginación y con el corazón. Y que quede en el público la curiosidad y las ganas de ver más, viajando, trasladándose tanto física como espiritualmente.

La fotografía es entonces un nexo entre los lugares y el público, ¿cómo te ubicás en esa relación?

Me ubico en una relación de empatía con el otro, es decir, la fotografía como una consecuencia de una relación de afecto, de comprensión y de amor con la gente que retrato. La fotografía como un relato, un documento y un testimonio de lo que sucede en otras partes del mundo y también como una manera de lograr una mirada propia a lugares de los cuales a veces sólo tenemos información a través de terceros. Que es un poco el lei motiv de todo lo que hago: comprender los fenómenos del mundo desde un prisma que es nuestra propia cultura… ver con ojos propios. Y sobre todo que también nos ayude a compararnos. O, como decía Goethe: “compárate y sabrás quien eres”… de alguna manera compararnos para comprendernos.

¿Es posible comprender los fenómenos tan complejos que suceden en el mundo?    

Voy a citar una frase de Alexander Von Humboldt: “Aunque la meta en su totalidad resulte inalcanzable, el esfuerzo para una comprensión de los fenómenos del mundos sigue siendo el propósito más importante y eterno de toda investigación”. Es decir, es difícil y pretencioso comprender… tal vez simplemente lo que uno hace es tratar de acercarse al mundo. Y ese acercamiento tiene que ver con la vivencia. Y la vivencia tiene que ver con el viaje, con el espíritu del viajero que va al encuentro con el otro hasta lograr el safar dar watan, que en árabe significa viajar adentro de nosotros mismos.

Mi experiencia en Miami

Mi experiencia en Miami

Por Consuelo Sastre

 

Mi nombre es María Consuelo Sastre y viaje a Miami –USA- con Alexandria. Fui desde acá (Córdoba) contratada por el Hotel Four Seasons, y trabaje en el Departamento de Beverage (Bebidas) en el Bar del hotel que se llama "14 thirty-five" de Server Assitant (Asitente del mozo/a) y luego tuve la gran posibilidad de pasar a ser Server (Moza). Es una experiencia que la recomiendo absolutamente porque uno tiene la posibilidad de vivir en otro lugar, conocer a gente nueva de todo el mundo, conocer como se maneja un hotel en mi caso que fue un experiencia muy enriquecedora. Una llega con una caja llena de ilusiones y expectativas. En donde uno pasa por tantos sentimientos: alegría, tristeza, risas, llanto. Es una experiencia que te hace creer, que te hace sentir sensaciones nuevas, que te permite conocer nuevos rumbos, y nuevos sentimientos de personas que vivirán por siempre en mi recuerdo y que algún día no muy lejano voy a volver a ver. Miami es una ciudad hermosa que tiene todo, playas, boliches, pubs, un clima fantástico para los que no les gusta el invierno, gente de todos lados del mundo, etc. La mayoría de la gente viaja pensando en la parte económica, pero a fin de cuentas uno termina desplazando esa idea cuando se encuentra allá y empieza a vivir y a conocer gente nueva. Y empieza a darle a está experiencia otro sentido.

 

INFOGRAMA EE.UU.

Idioma: inglés

Moneda: USD

Documentación necesaria: pasaporte y visa   

www.usatourist.com/espanol  

 

Trabajar en USA

Por Claudio Flores

 

Quisiera compartir mi experiencia de trabajo en EE.UU… estuve en Miami, Florida, en la zona de Brickell, donde están los bancos, trabajando en el Four Seasons Hotel, en la parte de la cocina haciendo varias tareas, usando la maquina lavaplatos, llevando las cosas (platos, vasos, cubiertos, etc.) a los diferentes salones para el armado de los eventos (casamientos, aniversarios, meetings, coffe breaks, etc). Era muchísimo trabajo, pero muy bien organizado.El alojamiento, es algo muy importante, y muchas veces con todo el papelerío previo se deja para el ultimo. Lo difícil es que por ley, no te lo pueden alquilar por menos de 6 meses, entonces la gente que lo alquila lo hace en negro y cobran entre 700 y 2000 USD de deposito, que después te lo devuelven cuando te vas... pero hay que tenerlos al principio. Desde Córdoba partimos un grupo de cuatro, dos chicas que las conocimos a través de Alexandria, mi novia y yo. Llegamos a Miami unos 10 días antes de empezar a trabajar, fuimos con una reserva en un Hostel en Miami Beach por 4 días, y nada mas. Ni bien llegamos nos pusimos a buscar departamentos que quedaran cerca del trabajo, pero al ser una zona nueva, son todos departamentos lujosos y los alquileres no bajaban de 3000 USD por mes y obviamente por no menos de 6 meses. Después de caminar y caminar... y caminar... encontramos unos departamentos baratos y medianamente cerca, en una zona que se llama "La Pequeña Habana" pero nos quedaba a media hora caminando, y como terminábamos de trabajar tarde (12.30) era un poco peligroso volvernos a esa hora, y no siempre coincidian los horarios de los cuatro. En 15 días nos mudamos a unas torres que se llaman Four Ambassador, muy lindo, con pileta fría, caliente, jacuzzis, departamentos amoblados con TODO, microondas, lavavajillas, camas, mesas, vista a la bahía y a cinco cuadras del trabajo. Una de las chicas pidió plata en Argentina y pudimos pagar el deposito de 2000 USD y el primer alquiler de 1700. Empezamos siendo cuatro, pero al tiempito vino un chico de Perú que trabajaba en el mismo hotel y otro chico del interior de Córdoba por un mes. Hay mucha gente buscando alojamiento, lo cual sirve para pagar menos… Con el idioma en Miami es muy particular, ya que es muy difícil encontrar gente que no hable español: en los negocios chicos los que atendían no hablaban ingles, en mi trabajo en la parte de la cocina eran todos cubanos, portoriqueños, ecuatorianos y los managers brasileños y cubanos y colombianos. Pero eso si: me pusieron ahí porque mi nivel de ingles es "medio" limitado, pero a las chicas las pusieron atendiendo al público, tanto en la parte del restaurant como en el bar y tenían que aplicar el ingles todo el tiempo.La relación con mis compañeros era muy buena, un clima de trabajo muy distendido. Éramos todos extranjeros, no tuvimos inconvenientes y tampoco escuche que lo hayan tenido otros. Como experiencia me parece fantástico y súper recomendable, el echo de estar por tu cuenta, administrarte la plata que ganas para (sobre)vivir. Acá en Córdoba también trabajo y me gano mi plata, pero no se compara con vivir allá… es una sensación de independencia muy diferente. La relación con la gente del lugar fue buena. Es muy difícil encontrar a alguien nacido en Miami… son contadas con los dedos de las manos la gente que conocí que era del lugar, son de otras partes del mundo y de distintos lugares de USA, pero en general muy bien, siempre en situaciones que hemos necesitado ayuda nos la han brindado. Y vaya casualidad, las únicas dos veces que nos estafaron fueron argentinos... Las cosas que más me gustaron fueron: la organización de todo, la simplicidad para hacer cualquier cosa, los medios de transporte gratis y la electrónica hiper barata. Otras características: la vida nocturna es un poco cara respecto a lo que estamos acostumbrados, se consigue la comida que sea congelada o pre cocida y rige la ley del menor esfuerzo: con un microondas sobrevivís a cualquier cosa. Lo que mas se extraña son los amigos, es gente mucho mas fría, y vive las cosas diferentes, cosas que uno piensa que son universales, no lo son tanto. La recomendación que le podría dar a quien este por emprender un programa de estos, es que averigüe bien por alojamiento, en que consiste el trabajo y si la visa está esponsoreada por el empleador (si uno renuncia le pueden sacar la visa y generar mayores problemas). Teniendo en cuenta esas cosas, la experiencia es incontable, uno la pasa muy bien, te da la posibilidad de conocer muchos lugares y crear un millón de amistades, vale la pena cualquier sacrificio, que todo sirve...Al finalizar la temporada, todos los años, el Four Seasons premia al grupo de los estudiantes (que éramos alrededor de 40) con un premio al Estudiante de la Temporada “Front of the house” y “Back of the house” (que serian los que tienen o no contacto con los huéspedes). A mi me otorgaron el premio en mi categoría, además de un cheque de 150 USD y una placa, aparte de la posibilidad de volver a trabajar en el mismo lugar.

 

INFOGRAMA EE.UU.

Idioma: inglés

Moneda: USD

Documentación necesaria: pasaporte y visa   

www.usatourist.com/espanol  

 

La magia de El Cairo

La magia de El Cairo

Por Paz Mazzoni

 

Es una ciudad que si te enamora estás perdido, donde todo te sorprende, desde la gente, el idioma, los olores, el ruido, gallinas y camellos por todos lados, el smog. Todo es raro, todo es diferente, es una ciudad que nunca duerme, te apasiona y te atrapa.Llegar al aeropuerto de El Cairo solas no fue nada grato cuando un grupo de hombres en túnicas blancas se abalanzaban hablando el más inentendible árabe, pero luego de esquivarlos nos lanzamos a la aventura.No recomiendo llegar al Cairo a las 3 de la mañana y sin una reserva de hotel, hostel o alfombra donde dormir. Al arribar al supuesto hospedaje, nos esperaba el portero sentado en su alfombra con turbante y todo, dándonos la bienvenida.Recorrer las calles de El Cairo es esquivar autos, subirse al colectivo sin que se detenga y tomar un taxi regateando el precio, mejor a pié!De día y de noche la ciudad es un constante bullicio de gente, bocinas que nunca se detienen y continúan hasta la madrugada.Vayas por donde vayas siempre está la gente sentada en la calle tomando té rojo en unos pequeños vasitos y fumando shisha. Al fin llegamos a las pirámides… imponentes, mágicas, están ahí para que las contemples y te quedes con la boca abierta, sin poder creer que todo lo que te imaginaste y soñaste de este lugar se está haciendo realidad…

 

INFOGRAMA EGIPTO

Idioma: árabe

Moneda: 0.18 EGP (Libra) = 1 USD

Documentación necesaria: pasaporte y visa

www.egipto.com

 

 


Cuzco

Cuzco

Por Santiago Casenave

 

Uno de los regalos más gratificantes que he recibido en mi (ya no tan) corta experiencia de vida ha sido la posibilidad de conocer la Ciudad de Cuzco, en el hermano país de Perú. Atribuirle un solo calificativo a dicha experiencia sería reducir injustamente la cantidad de sensaciones que la ciudad produce al viajero que por primera vez la visita, no obstante lo cual, creo humildemente poder resumirlo en una palabra: fascinante! Mi estadía en Cuzco fue de sólo una semana, y ahí va la primera recomendación: quedarse todo el tiempo que uno pueda… La oferta es tan amplia, en todos los aspectos, que al momento de emprender el regreso se produce una mezcla entre el placer de lo vivido y la tristeza de todo lo que no se llega a conocer. Como dije, la ciudad ofrece al visitante un infinito abanico de opciones: historia viva, cultura por todos lados, bellísima arquitectura colonial y precolombina (muchas veces combinadas), gastronomía para todos los gustos, vida nocturna sin descanso, museos, turismo en todas sus variedades y para todas las edades; en fin, sabrán entender porqué una semana no es suficiente para poder experimentarlo todo.

Con mi compañero de viaje veníamos de estar poco más de 20 días recorriendo Bolivia, sin saber con qué nos íbamos a encontrar, salvo la ya clásica excursión a la ciudad perdida de “Machu Picchu”. Llegamos a Cuzco ya entrada la noche, y por recomendación de otros viajeros fuimos a alojarnos al Hostal “Resbalosa”, ubicado en la calle del mismo nombre, a escasas cuatro cuadras de la Plaza de Armas. Por momentos esas cuatro cuadras se hacen eternas, ya que son cuesta arriba, y sumado a los más de 3.000 m de altura sobre el nivel del mar de Cuzco, invitan a desistir inmediatamente! Pero el hostal es altamente recomendable, no sólo por lo confortable de sus habitaciones, la excelente atención y el buen precio (U$S 15 la doble), sino porque tiene una bellísima terraza, en la cual se aprecia una vista magnífica de toda la Ciudad, la cual, de noche, es francamente imperdible. Para los gordos de alma -como el que escribe- también sirven un delicioso desayuno americano (a menos de U$S 2), el cual puede disfrutarse en la terraza, apreciando la bellísima vista de la ciudad. Una fiesta para todos los sentidos. Antes de llegar a Cuzco, un viajero nos contaba que es una ciudad tan linda, que basta sólo con sentarse en la Plaza de Armas y simplemente apreciarla. Nada más acertado. La Plaza de Armas, centro estratégico de la Ciudad, es bellísima. Se encuentra rodeada por edificios públicos, Iglesias, restaurantes, comercios; en los cuales la arquitectura colonial predomina, todo en un perfecto estado de conservación y armonía. La plaza no sólo es lugar de encuentro de todos los turistas, atraídos mágicamente hacia este punto de singular belleza de la ciudad, sino que también un sitio en donde se respira una especie de tranquilidad difícil de describir; y que invita a relajarse y a disfrutar. También son impactantes las antiguas construcciones Incas, cuyos vestigios pueden observarse por todos lados en las distintas edificaciones de la Ciudad. Recordemos que Cuzco fue la capital del Imperio Inca, que en su época de apogeo se extendía desde el territorio actual del Ecuador hasta la provincia argentina de Tucumán. Uno de los logros fundamentales de los Incas, en su relativamente corto período de vigencia (aproximadamente 100 años), fue el de integrar los elementos de culturas milenarias preexistentes, a través de su conquista, sintetizándolos así en una cultura única, alcanzando logros extraordinarios. Uno de ellos fue la construcción. Sorprende ver con qué perfección y exactitud trabajaban en dicha época (año 1.200 d.C. aproximadamente) la piedra, material fundamental en todas sus edificaciones. No usaban ningún tipo de mezcla para unir las piedras (algunas de hasta 100 toneladas de peso), sino que las moldeaban hasta darle forma recta en sus lados, éstos últimos de formas irregulares; así entonces por medio de hoyos y protuberancias internas lograban unirlas entre sí, y de esta manera levantaban los muros de sus edificaciones. Lo cual no sólo producía un resultado estéticamente bello e impecable, sino que siendo Cuzco una ciudad de terremotos, dotaba a las construcciones de la seguridad necesaria para evitar su derrumbe. Hay dos lugares de visita obligatoria para apreciar esto: el Templo de Coricancha y las ruinas de Saqsaywaman. El primero de ellos era el templo principal (algo así como la Casa de Gobierno) de los Incas, y a su vez residencia de la realeza. Al llegar los españoles en el siglo XVI no sólo lo destruyeron, sino que construyeron encima de las ruinas una Iglesia Dominicana! Pero las fuerzas Incas vencieron: a mediados del Siglo XX hubo un terremoto en la ciudad, y casualmente las ruinas Incas fueron las únicas que quedaron en pie… Así llegan a ser restauradas y revaloradas luego de siglos de ocultamiento. El templo es realmente hermoso, pueden apreciarse las construcciones de piedra, características de la cultura Inca, y encima de ellas la construcción colonial, típicamente española. Ello también se advierte en infinidad de edificaciones en toda la Ciudad: abajo las piedras incas, arriba los techos y ventanas coloniales.Las Ruinas de Saqsaywamán también son impactantes, en su tiempo funcionaba como lugar de ceremonias religiosas, situado en lo alto de una colina en las afueras de Cuzco. Lo impactante de este lugar es ver piedras de más de 100 toneladas, con forma de “almohadones”, unas encima de otras, trabajadas con una perfección sorprendente, formando un muro de más de 5 metros de altura. Hay varias teorías para explicar cómo se han trasladado a las piedras hasta allí, y qué método se utilizó para trabajarlas hasta darle la forma particular que poseen. Algunos hasta proponen que ninguna fuerza humana ha sido capaz de alzar semejante monumento, atribuyéndoselo a seres de otras galaxias… Así que imaginen lo magnífico de la construcción…Lo fundamental en ambos lugares, Coricancha y Saqsaywamán: hay lugareños que por poco dinero se ofrecen como guías, y realmente conviene contratarlos, para poder comprender qué es lo que se está observando.Para los que gustan de la gastronomía y la vida nocturna, Cuzco ofrece múltiples opciones. Cualquier lugar alrededor de la Plaza de Armas es lógicamente caro, pero escabulléndose por las callecitas adyacentes hay muchísimos lugares para comer muy bien, con variedad de menús y precios. Y en cuanto a bares y boliches, la ciudad no duerme…! De lunes a lunes es pura fiesta, y lo rescatable es que los boliches explotan desde las 22 hs, con lo que si la noche no se extiende más de las 3 o 4 de la mañana, al otro día uno sirve y se puede seguir recorriendo la ciudad… Machu Picchu.

Con respecto al Machu Picchu, frutilla del postre, hay dos opciones tradicionales: el clásico “Camino del Inca”, una excursión que dura desde 3 y hasta 5 días, en la que el recorrido se hace caminando -con alojamiento en carpas y comidas incluido-, culminando en las ruinas de Machu Picchu, es la opción más utilizada por jóvenes y aventureros. Se contrata en las agencias de turismo locales, actualmente tiene un costo aproximado de U$S 180, todo incluido (depende también de la cantidad de días que dure la excursión, varía el precio), y para conseguir lugar es necesario esperar unos tres o cuatro días, porque existe un límite diario de 500 personas que pueden transitar el “Camino del Inca”. La otra opción tradicional es por medio del tren, con destino final en Aguascalientes (la ciudad al pie del cerro en donde están las ruinas de Machu Picchu). Es la más utilizada por gente mayor y aquellos que no están dispuestos a caminar por cinco días en la montaña. Tiene un costo aproximado de U$S 100 en total, y una vez llegado a Aguascalientes, los cómodos pueden optar por tomar un bus por U$S 13 (todo en dólares, como verá…) que lleva hasta la entrada del parque; o bien tomar coraje y subir el cerro caminando, por medio de una escalinata por momentos interminable (cerca de 2.000 escalones) que también lleva hacia la entrada del parque.La restante opción, no tradicional, mas arriesgada y desconocida, es la que hicimos nosotros! Consiste en tomar un bus desde Cuzco, hasta un pueblo llamado Santa Ana, de ahí tomar otro bus hacia otro pueblo llamado Santa Teresa. A partir de ahí, caminar cuatro horas por las vías del tren (no hay camino para vehículos) hasta Aguascalientes.En principio teníamos pensado gastar no más de U$S 60, pero surgieron algunos imprevistos. Con la compañía de un guía de lugar, tomamos desde Cuzco un bus alrededor de las 20 hs, el plan consistía en llegar aproximadamente a las 4 a.m. a Santa Ana, tomar luego otro minibús hacia Santa Teresa, y alrededor de las 7 a.m. estar en Santa Teresa para caminar por las vías durante 4 horas, para llegar finalmente a Aguascalientes.Emprendimos el viaje planeado, pero a la medianoche despertamos con el bus detenido a un costado de la ruta, en la total oscuridad! Sin saber que ocurría, lo único que quedaba era pasar la noche allí. Despertamos a la madrugada, con las primeras luces del día, en el medio de la montaña, situados en un temible camino de cornisa, detrás de una fila interminable de vehículos, y con la noticia de que a causa de las lluvias se había derrumbado parte de la montaña sobre el camino, bloqueándolo totalmente…Aquí comienza la verdadera aventura: como las máquinas de vialidad no iban a liberar el camino sino hasta el mediodía, cargamos mochilas al hombro y junto con nuestro guía “Eber”, comenzamos a caminar y a “cortar” camino a través de la montaña, debajo de la lluvia constante, abriéndonos paso a través de la espesa vegetación, y enterrados hasta las rodillas de barro… Así llegamos a duras penas hasta un paraje, en el cual conseguimos que un taxi nos lleve hasta Santa Ana. Desde allí tomamos otro minibús por camino de montaña hasta Santa Teresa, pueblo al cual finalmente arribamos alrededor de las 6 de la tarde (deberíamos haber llegado a las 7 de la mañana de ese mismo día…). Pasamos la noche allí, y despertamos a las 4 de la mañana para empezar la caminata de cuatro horas hasta Aguascalientes (no hay más camino para vehículos desde Santa Teresa en adelante). Pero había un pequeño obstáculo que salvar primero: un inmenso río de montaña, de unos 30 metros de ancho, con salvajes rápidos, y que rugía como una fiera…. La única vía era por medio de un “cablecarril”, es decir una especie de “carrito” de hierro, con capacidad para tres personas sentadas, el cual se desliza sobre un cable de acero que cruza el río por encima, de una orilla hacia la otra. Así que imagínese cruzando un río rugiente, a las 4.30 a.m. de la madrugada, en la oscuridad absoluta, montado en un precario cablecarril… Conmigo cruzó una chica de Bs. As., quien aterrorizada dejó marcadas sus uñas en mi cintura y un zumbido en mi oído por los gritos de pánico…! De todas maneras, no es peligroso, sí es realmente impactante y puede llegar a paralizar del miedo, pero sin dudas que lo volvería a hacer…En fin, luego de cuatro horas de caminata por las vías, en medio de montañas y selva, y con el río mencionado siempre a un lado, llegamos a Aguascalientes. La emoción de estar a sólo pasos de Macchu Pichu nos hizo olvidar del cansancio, y emprendimos la subida a pie hasta el parque, en una subida, como ya dije, de más de 2.000 escalones.  Una vez en el lugar, la sensación es indescriptible. A todos les comento que una cosa es ver la clásica foto del Machu Picchu y otra por supuesto es estar ahí y contemplarlo en persona. No alcanzan palabras para resumir semejante monumento, y el entorno natural en donde está enclavado. Es muy recomendable subir a un cerro llamado Huayna Picchu, a través de un sendero que comienza desde el mismo Macchu Pichu, y desde el cual con la ayuda del clima se puede apreciar una vista completa de toda la Ciudadela. También es recomendable llevar alimentos y bebidas en la mochila, ya que en el restaurant situado en la entrada del parque los precios están destinados a visitantes del primer mundo…Pero lo más importante, es tratar de permanecer en el lugar el mayor tiempo posible, y conservar en las retinas el bellísimo cuadro que se presenta ante nuestros ojos. La experiencia es inolvidable, más allá del camino por donde se llegue, y hay que sacarle el mayor provecho posible. Para concluir, francamente creo que Cuzco es un destino sumamente recomendable, con múltiples opciones, accesible para todos los bolsillos, y apto para todas las edades; lo que lo hace un lugar definitivamente único. Si tiene la oportunidad, no se lo pierda. 

 

INFOGRAMA PERÚ

Idioma: castellano, quechua

Moneda: 3.09 PEN (sol peruano) = 1 USD

Documentación necesaria: DNI o Cédula Federal  

www.peru.info

 

Un descanso por Máncora

Un descanso por Máncora

Por Yanina Camoletto

 

Después de un mes recorriendo gran parte de Bolivia y luego Perú, luego de armar y desarmar la mochila tantas veces, pasando por Cuzco, para luego conocer la Gran Ciudad de Lima, luego de tantas urbes -de las nuevas y de las milenarias –supe que lo que le faltaba a mi viaje era un poco de relax, claro que con un poco de música de mar…No podría haber sido mejor mi destino elegido: Máncora… una localidad que se encuentra a mas de mil kilómetros de la capital limeña y a escasas dos horas de la frontera con Ecuador, sobre la costa del Pacífico. Se siente la calidez de su clima desde el alba, ni bien llegaba -bien temprano a la mañana- ya se ven los amantes del surf que van en busca de sus primeras olas del día.La ciudad es pequeña… casi una aldea, donde si bien hay infraestructura, no tiene nada de lujos; hay hostales y cabañas sobre la playa, y barcitos… Eso era todo lo que se podía encontrar, y era todo lo que hacía falta, para poder disfrutar en silencio del ruido del mar…Algunos datitos:Máncora es un sitio muy frecuentado por quienes practican surf, de hecho es el deporte por antonomasia de esta aldea. Hay academias y negocios donde conseguir tablas y ropa de surf.Por su cercanía al Meridiano del Ecuador el sol sale todo el año muy temprano (5 a.m. aprox.), y hace mucho calor!! Por lo que se recomienda llevar buena protección solar. Curiosamente, el mar no es tan cálido.Tiene playas para todos los gustos: en sus casi 10 km de longitud, hay zonas con mucho movimiento, zonas familiares y otras mas solitarias. Zorritos y Punta Sal, que están muy cerca, se caracterizan por ser un poco más exclusivas. Son también playas muy tranquilas, donde las puestas de sol son inolvidables…En las calles casi no se ven autos, es muy tranquilo, la gente se mueve a pie -ya que todo queda muy cerca-  o en los “Taximotos” que son casi una postal del lugar, y por unos pocos soles te trasladan incluso hasta playas cercanas.De noche la aldea tiene también lo suyo, hay muchos restaurantes y barcitos lindísimos, y la música comienza a hacerse sentir desde temprano, con opciones para todos los gustos…Si decides ir, presta atención al ruido del mar, que lo disfrutes!!

 

INFOGRAMA PERÚ

Idioma: castellano, quechua

Moneda: 3.09 PEN (sol peruano) = 1 USD

Documentación necesaria: DNI o Cédula Federal  

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Bolivia: toda una experiencia (parte I)

Bolivia: toda una experiencia (parte I)

Por Cecilia Casenave

 

Villazón: por este paso se entra a Bolivia desde La Quiaca y realmente se siente Bolivia, a pesar que el paisaje argentino que le precede algo va adelantando. La venta callejera, las mujeres en las calles movilizándolo todo, la pobreza extrema, la precariedad de las instalaciones, los intensos olores, el desorden y nosotros turistas vagando de aquí hacia allá con nuestras mochilas a cuestas. Y claro, nosotros turistas consumiendo y analizando todo con ojos extraños. Mientras aguardábamos la conexión que nos llevaría a Potosí, comimos pollo frito, rico, contundente y barato, con un fondo de escena de cumbia a todo volumen y tv gigante detrás. Como me habían comentado del terrible frío de la noche que nos esperaba (por la altura a la que nos encontramos, a pesar de situarse este viaje hacia finales de diciembre), propuse la idea de salir a comprar abrigo suficiente para pasar la noche. Gorro, polainas, guantes y suéter de lana fueron suficientes, a precios que para nuestra economía suenan irrisorios. Es que el cambio ya nos favorece (8 bolivianos equivalen a un dólar) y los precios son realmente bajos.  El viaje sin embargo no solo sería frío, sino principalmente largo y digamos… de gran movimiento. El estado de los colectivos no es óptimo, sin embargo es el estado de los caminos lo que mayor malestar produce. El tramo de casi 400 km que separa a Potosí de Villazón demanda no menos de 11 horas. Como antes mencioné, a los saltos. De todas maneras, es tanta la emoción de adentrarse en un terreno tan inhóspito que el sueño de a poco hace olvidar la incomodidad.

Como sensación, no quiero dejar de mencionar el hecho de que para cruzar Bolivia hay que contar con una gran predisposición a vivir una verdadera experiencia, que involucra a todos los sentidos, y más. Desde el apunamiento, pasando por el cambio radical en la alimentación hasta algunas dificultades para comprender las palabras que nos dicen nuestros vecinos bolivianos. De a poco, a través de este relato, me explayaré en cada una de estas experiencias, siempre a través de mi visión y concepción y la de quienes me acompañaron. Y a esto es importante destacarlo: hay un gran relativismo en este relato. Y subjetividad por supuesto.

A medida que avanzábamos hacia Potosí me acordaba de mi amiga Carla y sus consejos... la noche era helada y el abrigo estuvo acertado (llevábamos además  nuestras bolsas de dormir). Entonces me sentí un poco menos culpable por comportarme de manera tan turística en un comienzo… o de haber querido ser parte inmediatamente de esta cultura adquiriendo objetos (vestimenta) propios de ella. Como un sombrero, del que todos mis compañeros se mofaron en principio. Es que todas las cholas llevan uno y yo no quería ser menos. Finalmente encontró toda su significación: el sol es tan intenso en la altura que la piel debe ser debidamente protegida. Un descuido y las quemaduras no tardan en aparecer. Pero las cholas lo llevan por costumbre y son descendientes aborígenes colonizadas por españoles que portan sombreros que una vez un astuto ingles descubrió que podía vender en grandes cantidades a la alta sociedad y que ellas -las cholas- de a poco fueron incorporando por imitación en su vestuario.

En fin, como sea, dije que cruzar Bolivia involucra a todos los sentidos. Bueno, éste es uno, la piel, el contacto con el sol directo y la sequedad del ambiente. Mucha crema y protector solar a diario, a pesar de estar hasta el cuello de abrigo. Para las más coquetas, además, el sombrero es un gran aliado con el tema del cabello, que de arregla así de manera simple: escondiéndolo. No todos los días se contará con la bendición de un baño reparador o… sencillamente ganas de tomarlo.

Como se avecina el año nuevo (y tenemos grandes expectativas con esta noche), decidimos sólo hacer trasbordo en Potosí con destino final a Sucre, una ciudad con mayores alternativas. A Potosí volveremos una vez comenzado el 2007… otra de las grandes experiencias en Bolivia, a 4000 metros sobre el nivel del mar. Hacia Sucre las condiciones de viaje mejoraron lo suficiente como para convertirse en tres horas de viaje preciosas, con paisajes bellísimos adornando la escena. Somos cinco los integrantes del grupo de viaje y como “norma” decidimos en la mayoría de los casos dejarnos guiar por los consejos de los habitantes del lugar. Y nos fue bastante bien, guiados por una intuición que nos decía que eran buena gente y actuaban de buena fe (con lo fácil que es engañar a un turista…). Tuvimos suerte o, lo que es mejor, buena intuición. Los bolivianos se demostraron en todo momento buena gente y a pesar de no contar con una estructura montada para el turismo, se las arreglan por dar lo mejor que tienen: su amabilidad y predisposición, a pesar de que en un principio la sensación sea contraria. Es que no son de mucho diálogo, ni muchas sonrisas, ni mucho explicar. La hacen más simple. Y sus gestos son duros, resignados en la mayoría de los casos, pero dignos y sinceros. Entonces a buen entendedor, pocas palabras. Fue ahí donde me di cuenta de lo mucho que hablamos nosotros, los argentinos.

Entonces desde la Terminal de Sucre nos tomamos un taxi y fue el conductor quien nos recomendó el hostal. Pachamama se llama y si alguien visita esta ciudad que no deje de albergarse en este lugar. Es sencillo (toda Bolivia es así), pero cuenta con un gran patio hacia donde miran todas las habitaciones, una cocina de uso compartido muy acogedora y una muy interesante mesa de ping pong para pasar el rato, pelotear y no pensar en nada bajo un cielo límpido y un aire rebosante de energía.

Así las cosas, no tuvimos que dar muchas vueltas la noche de año nuevo para armar el plan de festejos. Solito el hostal entero se agrupó en el patio, con turistas de todas las razas, credos, colores y ondas. Por eso, sólo eso, ya fue una gran noche. Sin embargo, un poco mas allá de este pequeño mundo artificial (especie de refugio en el que cada uno recreaba su propio lugar), se sucedía el año nuevo boliviano. Salimos a la calle entonces y nos encontramos con que todo el mundo estaba en la calle. En la plaza puntualmente antes de las 12, y mucho antes también. Este espacio público cuenta con un intenso sentido de apropiación y podría decir que se trata del lugar más cuidado de la ciudad, que destaca por un exceso de belleza, orden y limpieza que contrasta fuertemente con sus opuestos visibles en cada callecita de la ciudad. Una característica que también encontraré en otras ciudades de Bolivia.

Pero Sucre no sólo será año nuevo. Descubrí allí el Mercado Central, en el que es fácil perderse y del que obtendré las imágenes más destacables de este viaje desde un punto de vista más humano. Como antes mencioné, los bolivianos no se abren fácilmente a los extraños visitantes que los miran con ojos ajenos. Entro en el mercado inmenso, que ocupa toda una cuadra… camino, observo, saco fotos, saco fotos, observo, camino. Un día y el siguiente. Hay cosas, muchas cosas, muchas que me llaman la atención porque me son ajenas y extrañas, como la gran cantidad de mujeres que de manera casi exclusiva manejan el negocio. Ellas, las cholas, son la cara visible del movimiento constante y persistente que se percibe. Ellas son las que van y vienen agitando sus voces, cargando, descargando mercaderías… trabajando, siempre trabajando. Todas, eso sí, de impecable sombrero. Las imágenes son intensas, de relucientes colores, olores y mujeres. Pero las cholas no son amigas de las fotos, no se dejan captar y menos si es por asalto. Y si esto llega a suceder, pronto comienzan con su queja a viva voz. El respeto entonces es lo mínimo que se puede tener hacia ellas.

Sucre, además de mercado, es también un hermoso mirador (el Recoleta) desde el que se observa la impronta española a través de unos cuantos tejados anaranjados y una pintoresca y colonial imagen panorámica. Y también el Parque Bolívar, de grandes dimensiones y gran arboleda. Un parate permite el acercamiento de unos niños de la calle, que piden una limosna a cambio de su compañía. Ellos son lo más elaborado del turismo boliviano, porque ellos saben que somos turistas y que pueden encontrar en nosotros un gesto de piedad. La imagen no deja de ser triste, porque su incondicionalidad es grande y hasta que no logran su cometido no se bajan de sus pretensiones. Es la cara visible del dolor de este mundo, que sangra aquí en Bolivia verdaderamente. Sin embargo se siente tranquilo, sin demasiadas inseguridades.

 

INFOGRAMA BOLIVIA  

Idioma: castellano, quechua, aymara, guaraní  

Moneda: 7 BOB (bolivianos) = 1 USD

Documentación necesaria: DNI o Cédula Federal  

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