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Yucatán: Arqueológica, moderna y natural

Yucatán: Arqueológica, moderna y natural

Encantos para todos los gustos ofrece la imponencia del Caribe mexicano. Y para hablar de México y sus playas podemos comenzar por la denominada Riviera Maya y sus adyacencias, Cancún e Isla Mujeres, ubicadas en la península de Yucatán. Sus playas, selva y las exóticas bellezas arqueológicas hacen de este lugar un mundo lleno de posibilidades, sobre todo si se le suman las desarrolladas opciones en entretenimiento a nivel espectáculos.

Comencemos de norte a sur, por Cancún. Es una ciudad que fue desarrollada en poco más de 30 años, ubicada en el estado de Quintana Roo, porción de la península entre la arena y el surgente coral, donde la cercanía de las ruinas de Chichén Itzá han hecho de este paraíso más que un atractivo, una maravilla, lugar en el mundo para conocer. Se asienta sobre arenas blancas y sus posibilidades exceden a las que una tan pequeña porción de terreno intentaría explotar. Cancún lo tiene todo: gente acogedora, bellezas por doquier, tranquilidad, movimiento, actividades deportivas, hoteles internacionales, restaurantes y bares, una laguna en una de sus márgenes y el mar caribe en el otro donde las caminatas por la arena son una atractiva invitación. Desde Cancún se ofrecen los mejores trips embarcados hacia Cozumel e Isla Mujeres, donde el coral es la estrella principal.

Como después de tantas actividades se necesita recuperar energías, que mejor que degustar las diversas ofertas de la gastronomía local.

La Riviera Maya se extiende unos 120 km y se ubica 37 km al sur de Cancún en un corredor que lleva desde Puerto Morelos a Punta Allen, camino que contiene entre sus playas al pintoresco pueblo de Playa del Carmen e Isla de Cozumel, Xcaret y Tulum, entre los puntos más destacados.

Playa del Carmen, con un aparente destello de sencillez de aldea de pescadores, atrae mayormente al turismo europeo. Con una pintoresca peatonal llamada Quinta Avenida que ofrece infinitas ofertas gastronómicas, bares y artesanías.  

Siguiendo hacia el sur en este viaje que podría durar una vida, se encuentra Xcaret, más que un parque acuático. Un mágico paraíso que incluye entre sus tesoros un mariposario y un aviario; como parque acuático ofrece ríos subterráneos, una agradable playa y caleta para nadar; y vivir el emocionante mundo del parque acuático con actividades como nado con delfines, skuba, sea trek y snorkel.

 

64 km al sur de Playa del Carmen se encuentra Tulum (fortaleza, murallas), uno de los sitios arqueológicos más hermosos del mundo. Sin la magnificencia de otros emplazamientos Maya como los de Chichén Itzá, este lugar de ruinas está rodeado de acantilados y aguas color turquesa con privilegiadas vistas al mar y una historia precolombina muy rica.

 

INFOGRAMA MÉXICO

Idioma: castellano

Moneda: 13 $ (pesos mexicanos) = 1 USD

Documentación necesaria: pasaporte

www.visitmexico.com

 

El “otro” extremo sur del mundo

El “otro” extremo sur del mundo

Por Raúl Mazzieri

 

Nueva Zelanda queda literalmente al otro lado del mundo, país compuesto por dos pequeñas islas al este de Australia. En su momento fue colonia británica, lo que definió gran parte de la cultura actual del país, mezclada con la cultura de los nativos, los maories.

Se llega a Auckland tras 12 horas de vuelo transpolar desde Buenos Aires. La ciudad tiene subidas y bajadas permanentes, ya que está construida sobre terreno desparejo donde hay mas 40 volcanes que en algún momento estuvieron activos. El centro está lleno de rascacielos forrados en cristal y varios parques que lo rodean. Auckland es limpia, muy limpia. Húmeda y bastante fresca. Viven en total unos 1,3 millones de personas, algo así como el tercio de la población del país. El tiempo es muy inestable (llueve seguido, principalmente entre junio y agosto) y sus habitantes suelen decir que en Auckland se puede tener las cuatro estaciones en un solo día.

La famosa Sky Tower es el icono de la ciudad y por USD 15 se puede subir hasta lo más alto de la torre, que tiene 330 metros. Hay partes del piso que son de vidrio, donde se puede caminar y ver debajo la ciudad. Desde la torre también se puede hacer bungy jumping, saltar hacia el suelo atado de una cuerda en caída controlada.

Wellington, la capital, es una ciudad recostada sobre el mar cuya área central es compacta y llana, donde están todos los edificios importantes. El resto de la ciudad esta subiendo las sierras que la rodean, o bien a unos kilómetros fuera donde se encuentran dos ciudades dormitorio: Lower Hutt y Upper Hutt. La ciudad es muy linda, limpia y bastante más fría de lo esperado. No tan lejos y siempre dentro de la isla norte, se puede visitar Rotorua, ciudad más pequeña, con un área central bien diseñada y muy cuidada. Se extiende alrededor del lago Rotorua, viven unas 45 mil personas y cuenta con aeropuerto.

NZ no es el primer mundo, pero de a poco se va acercando. La calidad de vida es envidiable, naturaleza abundante, seguridad al punto que los policías no llevan armas y un ritmo de vida tranquilo.

A continuación, un resumen de aspectos relevantes:  

Los neozelandeses: son extremadamente amistosos y serviciales, al punto que uno puede estar parado en una esquina con un mapa en la mano y alguien se acerca y te pregunta si estas perdido, si necesitas ayuda.

Manejar al revés: los volantes de los autos están a la derecha. Todo el sistema de transito es al revés del nuestro, los colectivos paran del otro lado y las puertas están del otro lado también. En las grandes intersecciones hay un momento en el cual todos los semáforos están en rojo. Esto habilita a los peatones a cruzar desde todas las calles y también en diagonal.

¿Ropa clásica en las calles? En NZ no existe la moda, tampoco la combinación de colores adecuada o correcta. Las chicas jóvenes son las más extravagantes. O gente descalza por la calle, la mayoría jóvenes que simplemente se olvidaron los zapatos en la casa o los llevan en la mano. Muy por el contrario quienes trabajan en casi cualquier cosa están obligados al uniforme típico y que se repite en una de cada tres personas en la calle, todo de negro y camisa blanca, totalmente contradictorio con el resto que viste libremente.

Lo maorí: está presente en cada rincón de este país. Nueva Zelanda se esfuerza en mantener esa dualidad que ha forjado una nación con habitantes de dos etnias muy diferentes que conviven y se respetan entre sí. De hecho tanto el inglés como el maorí son las lenguas oficiales del país y todo documento relevante se encuentra en ambos idiomas.

Nueva Zelanda tiene tanto para ofrecer que es imposible resumirlo en dos páginas. Un viaje al otro lado del mundo donde uno se encuentra con una realidad diferente y llamativa, una cultura única y cosmopolita y la calidez humana en un pueblo que abre los brazos a los recién llegados.

 

INFOGRAMA NZ

Idioma: inglés y maorí

Moneda: 1.84 NZ$ (dólar neozelandés o kiwi) = 1 USD

Documentación necesaria: pasaporte

www.newzealand.com

 

Universo flotante

Universo flotante

 

Si lo que se desean son unas vacaciones organizadas, visitando diferentes puntos turísticos sin armar y desarmar valijas, veranear navegando puede ser la alternativa ideal. Con una gama de servicios amplísima, confortabilidad al máximo y el océano como telón de fondo, los cruceros ofrecen recorridos de variada durabilidad y precios.     

La modalidad es la de un all inclusive, exceptuando bebidas y excursiones. Eso incluye unas seis comidas diarias por persona, además de pileta, yacuzzis, gimnasio, clases de gimnasia, entretenimientos para adultos y niños, biblioteca, peluquería, cines, shows, casino y hasta una discoteca.

Las cabinas se dividen en internas, externas y suites. La diferencia radica en que las primeras no cuentan con vista al mar, si las otras dos. Además, las suites tienen balcón privado, según el barco que se trate. Vale destacar que los servicios dentro y fuera de las cabinas son iguales para todos los pasajeros. Todas las cabinas disponen de baño privado, aire acondicionado regulable independientemente, servicio las 24 hs, teléfono satelital, música funcional. Algunas también disponen de TV, DVD y frigobar.

Generalmente, el crucero llega a la mañana al destino previsto y zarpa a la tarde, por lo que se tiene todo el día para disfrutar de la playa, hacer shopping o recorrer los lugares típicos de cada cuidad. Luego llega la magia de la noche dentro del barco, con cena, cine, shows, casino, discoteca y porqué no terminar la noche mirando la luna y las estrellas en el medio del mar.

Cada pasajero es libre de subir y bajar del barco las veces que quiera y puede ir al lugar que decida por sus propios medios, siempre asesorado por gente del barco, o contratar las excursiones ya programadas.
Los cruceros cuentan con una cómoda modalidad para el pago de los servicios no incluidos, que son los menos. Se trata de una tarjeta magnética que permite consumir ilimitadamente en bares, free-shop y contratar excursiones, que luego se abona al terminar el viaje en efectivo o tarjeta de crédito.
Y como todo está pensado y organizado, los niños también tienen su lugar, sumamente seguro y al cuidado de personal específico y especializado, con actividades especiales, lo que permite a los padres tener tiempo libre para ellos. A bordo también hay médicos, enfermería y sala de internación.

Surcando mares

 

Tentadores por la cercanía que ofrece el puerto de Buenos Aires son los cruceros que, partiendo de la capital, surcan las aguas del Atlántico en sentido norte. Desde minicruceros de tres noches en Punta del Este hasta la posibilidad de pasar Navidad o Año Nuevo a bordo, con destinos como Buzios, Ilhabela, Rio de Janeiro y Angra dos Reis. También hay embarcaciones que salen desde puntos turísticos destacados  del centro del país carioca y se aventuran un poco más al norte, con destino a Maceio y Recife, entre otros. O bien minicruceros por la zona de Rio de Janeiro. En todos los casos se cuenta con retorno al lugar de partida y la novedad de unas vacaciones a bordo.

Y pensando en otro hemisferios, esta modalidad permite conocer y recorrer diferentes y contrastantes culturas del Mediterráneo, Índico, Pacífico y Atlántico, como así también los grandes lagos y ríos del mundo.

 

Consejos para viajar en crucero


Viajar en crucero no es como hacerlo en avión o por tierra. Es una experiencia completamente distinta, y si es la primera vez, es importante conocer ciertas recomendaciones y tomar algunas previsiones para hacer de las vacaciones una experiencia perfecta.

Vestimenta: ¿qué llevar? En la mayoría de los cruceros la indumentaria es informal y deportiva, salvo para las compañías de lujo. Se aconseja llevar zapatos confortables para las actividades deportivas, vestimenta informal y varios trajes de baño. Los cruceros no son como antaño, pero sin embargo existen unos códigos de indumentaria para las cenas y las fiestas según las ocasiones y las actividades: cena de Gala (indumentaria elegante y arreglada), cenas restaurante (un traje sin corbata para los caballeros y un vestido para las señoras) y cenas informales (indumentaria informal y cómoda). Es importante no olvidar llevar un abrigo liviano para las diferencias de temperatura entre las salas climatizadas y el exterior.

¿Qué más hay que llevar? Antes de salir, hay que asegurarse de llevar pasaporte en regla (en caso de ser necesario); ticket de embarque; ticket de avión, tren o bus (si los hubiera); vouchers de traslados, hoteles o excursiones (si los hubiera), póliza de seguro de viaje; dinero en efectivo, tarjetas de crédito o cheques de viajero. Si se toma una medicación, no olvidar llevarla en cantidad suficiente. Además, se recomienda incluir unas pastillas para el mareo.

¿Cómo se despacha el equipaje? ¿Quién se ocupa? Cuando se recibe la documentación de viaje, están incluidas en su interior varias etiquetas para el equipaje. Hay que completarlas con nombre y apellido, nombre del barco, número de cabina, fecha y puerto de salida. Se recomienda escribir en letras mayúsculas para facilitar su lectura. Luego en el embarque, un maletero se ocupa de las valijas y las deposita en el camarote respectivo según las indicaciones de las etiquetas.

¿Se necesita pasaporte o visado? La necesidad de contar con pasaporte o visas depende de aquellos lugares donde el crucero vaya a hacer escalas. Se recomienda consultar con el agente de viajes o con la empresa de cruceros al momento de contratar el viaje.

Propinas: ¿están incluidas? La tradición es dar propinas a bordo de los cruceros, pero también algunas compañías las incluyen en los servicios o se pueden pagar por adelantado. Consultar siempre.

¿Cómo pagar a bordo? Si se llevan cheques de viajeros, los mismos pueden ser canjeados a bordo, solo en moneda local, para los gastos del barco. Además, aceptan tarjetas de crédito y, por supuesto, dinero en efectivo.
El día del embarque, muchos cruceros abren una cuenta automáticamente a nombre del pasajero o del camarote, para que todos los gastos se vayan cargando a la misma. En algunos casos se exige un depósito previo y en otros se cobran directamente al final del viaje todos los gastos.

Mira precios de Cruceros en alexandriaviajes.com

 

Viajar siempre seguro

El viajero que se decide a recorrer el mundo, ya sea otra ciudad, otra provincia, otro país, debe ser conciente de que se va a encontrar con diferentes realidades, culturas, idiomas y situaciones desconocidas ante él.

Nadie está exento de imprevistos: aunque sea una frase repetida no deja de ser cierta y de darnos ejemplos a diario. Como nuestra misión es lograr que los viajeros disfruten 100% de su experiencia, queremos y debemos quitarles presiones y preocupaciones antes, durante y después de su viaje. Por tales motivos recomendamos SIEMPRE contratar seguros de asistencia, seguro médico y/o seguro de cancelación.

Existen infinidad de argumentos para sostener esta afirmación, quizás el más contundente sea el costo. Se estima que el costo de un seguro no llega a ser ni el 4% del valor total de tu inversión en viajes. Por otro lado podemos decir que estar cubierto en ese aspecto puede hacer ahorrar MUCHÍSIMO DINERO e incontables dolores de cabeza.

A raíz de los últimos acuerdos gubernamentales tanto en la Unión Europea como en muchos países alrededor del planeta, el personal de aduana exige al momento de ingresar al país, que el viajero demuestre fehacientemente que posee un seguro de asistencia por la totalidad del tiempo de su estadía. Exigiendo además montos mínimos de cobertura: por ejemplo dentro de la comunidad europea 30 mil euros.

Por otra parte los ítems que siempre debe tener en cuenta un viajero a la hora de contratar un seguro de asistencia en viaje (los más utilizados) son:

  • Asistencia médica en caso de enfermedad
  • Asistencia médica en caso de accidentes
  • Repatriación sanitaria / traslados médicos

Muchos seguros ofrecen además, asistencia legal en destino, compensación por retraso de viaje, localización de equipaje, viaje de un familiar en caso de enfermedad del asegurado, etc.

ALEXANDRIA recomienda consultar siempre por este servicio antes de emprender un viaje.

Cómo explicar a Jericoacoara?

Cómo explicar a Jericoacoara?

Por Adrián Cipolat

 

Como explicar un sentimiento?

Definitivamente hay cosas que no se pueden explicar con palabras.

Esto es algo que muchas veces nos ocurre con los viajes.

Ni a viva voz ni escritas.

Como explicar la sensación de llegar a un lugar paradisiaco, luego de 20 km de andar por la playa con el auto, de noche, hablando en portugues con mi ocasional guia... Paulo?

Como describir con palabras, el estereotipo de Adrian, el dueño de la posada Suizo-Brasilera; obviamente un suizo, colorado y blanco como la bandera de su pais, en el caribe brasilero, descalzo y jugando al futbol en la playa como un lugareño mas?

Como transmitir la sensación de que en 24 hs te crees que hace 24 años que vivis en el lugar, y saludas al peluquero que te corto el pelo, como si hubieran hecho juntos el secundario?

Como contar que el viento te acaricia la piel, que la olas te hacen masajes, que el sol te va dorando templadamente, que el mar tiene vida propia?

Como encontrar las palabras para decirles que la naturaleza te va a mostrar, con toda su fuerza y ternura a la vez, la energia que tiene para dar?

Como hacerles entender, que la rutina estaba buena, que el trafico diario hasta la gran duna, esa gran caminata puntualmente a las 17.30 hs., todos los dias, de un racimo de nacionalidades para ver la caida del sol no te estresaba.

Como les cuento que la gente baila y toca a la orilla del mar, como un rito, tambien cada noche, cuando aparece la luna, sin pedir nada a cambio?

Como te hago escuchar, si ni siquiera lo grabe, el sonido ritmico y envolvente de los tambores y la capoeira, que te hace circular la sangre 100 km por hora constante?

Como mantener la alegria de haber estado, cuando hace mucho que no sentias una trizteza tan grande por dejar algo?

Quiza pueda contar todas estas sensaciones con imágenes, para ayudarlos a que en algun momento de sus vidas, ustedes se puedan hacer estas preguntas tambien, y podamos, entre todos, buscar las respuesta.

Avisenme por favor.

 

INFOGRAMA BRASIL

Idioma: portugués

Moneda: 2.28 R$ (real) = 1 USD

Documentación necesaria: DNI o Cédula Federal  

www.braziltour.com

 

Turismo y gastronomía en Lima

Turismo y gastronomía en Lima

Por Santiago Casenave

 

Tentados por las promociones de una conocida aerolínea de bandera trasandina, organizamos junto a Luciana nuestro viaje por cuatro días a la Ciudad de Lima, Perú, el fin de semana largo del 17 de Agosto, día del aniversario de la muerte de nuestro prócer el Gral. José de San Martín, y fecha que, curiosamente, no es feriado en Perú, país también liberado por el mismo prócer.

 

Día 1

Pues bien, despegamos del Aeropuerto Pajas Blancas puntualmente a las 9.30 hs. del día viernes, en una jornada con bastante bruma, debido a los incendios que –tristemente- tiñen de negro nuestras sierras todos los inviernos.

El vuelo fue muy tranquilo y agradable, y desde el inicio –con agradable música en los auriculares- pudimos disfrutar del paisaje de nuestras sierras visto desde arriba, desde Villa Allende, Mendiolaza, Río Ceballos, el camino “El Cuadrado”, luego el Cerro Uritorco, Dique La Viña, pasando luego por el paisaje salino del norte de la Provincia de Córdoba, todo realmente hermoso desde esa perspectiva. Luego de un tiempo nuestro avión se encontraba sobrevolando paisajes realmente bellos, con poco y nada de civilización a la vista, muchas formaciones montañosas, lagunas, salares, cerros nevados, y un color ocre en todas sus gamas predominante.

Ya acercándonos a la hora del aterrizaje, se vislumbraba a nuestra izquierda la costa del Pacífico, y el cielo limeño que nos recibiría completamente nublado, clima propio de la estación de invierno en esa ciudad.

Arribamos puntualmente y con dos horas menos de diferencia al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, situado en el distrito del Callao de Lima. El chofer de nuestro transfer nos esperaba con un cartel con nuestros nombres en el hall del Aeropuerto, por lo tanto cargamos nuestro equipaje en la mini van, nos ubicamos rápidamente y emprendimos el viaje hacia nuestro hotel, situado en el distinguido distrito de Miraflores.

La primera impresión de la Ciudad de Lima trasladándonos hacia nuestro destino fue bastante particular, característica de las capitales sudamericanas: mucho desorden, tránsito caótico, taxis y el transporte público pululando en todas las calles, nula planificación, vendedores ambulantes, etc.

Ya acercándonos al distrito de Miraflores, nuestro chofer hizo un pequeño recorrido por la ruta que corre contigua al Océano Pacífico. La costa del mar en este lugar es bastante particular: existe un acantilado de aproximadamente veinte metros de altura, detrás del cual se encuentra emplazada la Ciudad de Lima. Este acantilado es de una consistencia arenosa-arcillosa, y a sus pies corre una ruta de doble mano, una especie de “costanera” (por la cual nos veníamos conduciendo) contigua a la playa.

Ya a la altura del distrito de Miraflores, ingresamos por el Malecón 28 de Julio (malecón se le dice en Perú al boulevard que tiene un cantero al medio, con plantas) y la primera impresión de este distrito fue muy agradable, todo muy ordenado, distinguido, muchos edificios modernos, mucha seguridad (no obstante luego descubriríamos la otra Lima, la desordenada).

Llegados al hotel “Casa Andina” en Miraflores, hicimos el check-in con agrado ya que las instalaciones eran muy buenas, y nos preparamos para empezar el recorrido de la Ciudad. Emprendimos la caminata, hicimos cambio de divisas y un consejo –si se me permiten en este relato- es que cambien sus dólares con las personas que lo ofrecen en las esquinas de Miraflores (una especie de “arbolitos”). De acuerdo a lo que nos enteramos después, no sólo son legales, sino que pertenecen a la propia alcaldía de Miraflores (es decir, es personal público), aunque la razón más importante es que tienen la mejor tasa de cambio, en comparación a los Bancos oficiales en donde cambiamos.

Como dije, el paisaje en el distrito de Miraflores es muy coqueto, hay mezcla de edificios modernos con casas de estilo antiguo, muchos autos importados, seguridad en casi todas las esquinas, muchos lugares “gourmet” para comer, boutiques, y tal como nos enteráramos después, el 80% de los hoteles de Lima están situados en este distrito de Miraflores, lugar turístico por excelencia de Lima que ha tenido un desarrollo notable en los últimos años.

La caminata –y fundamentalmente el hambre- nos fueron llevando lentamente hacia “Larcomar”, un mall comercial emplazado en el acantilado mismo junto al pacífico, una especie de “shopping a cielo abierto”, bastante curioso. Luego entendimos la explicación de este singular lugar: en Lima nunca llueve. Ocasionalmente cae alguna fina llovizna durante las noches, pero nunca llueve copiosamente, por ende, no se justifica demasiado que el shopping tenga techo!

Si bien no soy muy amante de los shoppings, éste tal vez por su singularidad y vista al mar logró agradarme, por lo tanto y luego de recorrerlo un poco nos ubicamos en un restaurant con menú “buffet” (lo que vendría a ser un equivalente a nuestro “tenedor libre”), sentados en un lugar inmejorable, al pie del acantilado, con vista al Pacífico y Bossa n´ Beatles de fondo!

Ahí nos dimos un banquete de esos que valen la pena. Tuvimos primer contacto con algo de la cocina peruana, particularmente, el famoso “ceviche” (pescado cocido al limón, cebolla morada y ají), causa a la limeña (una especie de papa rellena), rocoto relleno (un ají muyyyy picante relleno con carne y vegetales), choritos a la characa (ostras con jugo de limón, cebolla y pimientos), y otros manjares más, en fin, todo delicioso, realmente me resultó muy placentero descubrir todos estos nuevos sabores.

Luego nos enteraríamos –y corroboraríamos- la fama de la cocina peruana, particularmente a causa de la fusión entre las distintas culturas que fueron integrando este país, por sólo mencionar ejemplos, tienen influencia de la cocina andina, española, asiática en incluso africana, en fin, casi todos los continentes resumidos en una misma sartén.

Luego del banquete y previa digestión nos fuimos a recorrer la extensa costanera de Miraflores, siempre en la parte de arriba del acantilado. Pasamos por el “Parque del Amor”, lugar con esculturas curiosas de enamorados besándose y muros decorados al estilo “Gaudí”. De allí caminamos algunas cuadras más para ver cómo desde el barranco practicaban parapente, con condiciones climáticas inmejorables ya que un viento suave y constante entra desde el Pacífico permitiendo el vuelo de estos objetos voladores.

Siguiendo por el distrito de Miraflores, caminamos tranquilamente unas veinte cuadras más hasta el “óvalo” (así se le llama a la plaza con forma de rotonda), lugar neurálgico de Miraflores, en donde sobresale la Iglesia de la Merced, muy linda y bien conservada. Una vez allí nos dirigimos hacia el denominado “mercado indio”, que consiste en unas dos cuadras ubicadas sobre calle Petit Thouars, en donde se ubican gran cantidad de locales y galerías comerciales, repletas de tiendas donde se pueden conseguir las típicas artesanías de Perú a módicos precios. Un dato al margen es que en Lima el “regateo” es regla. Es algo a lo cual no estamos muy acostumbrados, pero en casi todos los comercios de Lima el precio se pelea, y mucho, no olvidar.

Finalmente y para terminar nuestro primer día nos quedamos cenando en la llamada “calle de las pizzas”, ubicada también en el distrito de Miraflores, unas tres cuadras repletas en ambos lados de locales gastronómicos, boliches, bares, karaokes, en fin mucha oferta, y además desde cada local te invitan –insistentemente- para que entres a sentarte y a probar el famoso “pisco sour” de cortesía, al cual en definitiva no nos costó mucho negarnos y a su vez nos dio el ingrediente justo para descansar luego de un primer día de mucho recorrido.

 

Día 2

Iniciamos nuestro segundo día con un suculento y delicioso desayuno en el hotel, que incluyó –en mi caso- café con leche, tostadas con queso y mermelada, jugo de naranja, tocino, huevos revueltos, yogur con papaya, melón, y cereales. Luego de este atracón matutino nos buscó por el hotel el transfer contratado para el “city tour”. A esta altura tengo que confesar que tenía algunos prejuicios con los city tours, tal vez porque a mi edad no soy muy partidario de este tipo de turismo “tradicional”, pero en definitiva sólo eran prejuicios infundados, el city tour estuvo más que interesante. En primer término pasamos por un lugar arqueológico denominado “Huaca Pucllana” (huaca=lugar, pucllana=sagrado), unas ruinas precolombinas milenarias, emplazadas en el medio de un barrio urbano. De allí el bus emprendió el camino hacia el Centro Histórico de Lima pasando por el distrito de San Isidro, también muy pintoresco y en donde -como dato singular- se encuentran la gran mayoría de embajadas y consulados de los países del mundo, entre ellas nuestra embajada, pintada de rosada, y la de Venezuela, pintada de un color rojo furioso.

Llegando al Centro Histórico de Lima, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pasamos por el Paseo de la República, el Palacio de Justicia, y luego por la Plaza “San Martín”, rodeada de edificios muy pintorescos. En esta plaza está emplazada la estatua de José de San Martín, subido a su caballo, y en su postura tradicional apuntando con su dedo al Oeste (pese a que había escuchado, o leído, el rumor de que en Perú las estatuas de San Martín miraban hacia el Este, ya que están del otro lado de la cordillera, y hasta sonaba lógico… Pero parece que no es cierto, miran todas hacia el Oeste nomás…)

Luego el bus se detuvo y nos dejó en la Casa de la Moneda, edificio en cuyo subsuelo funciona un museo que pasamos a visitar. En este lugar y mientras hacíamos el recorrido apreciando las obras de arte, piezas originales de oro, vasijas, prendas de vestir, ornamentos, etc. de las culturas precolombinas del Perú, los guías del city tour nos cuentan que pese a que la civilización Inca es la más conocida y difundida del Perú, ya que fue aquella con la cual se encontraron los españoles al llegar a América, los Incas fueron la última de una serie de civilizaciones precolombinas que habitaban el suelo peruano desde aproximadamente el año 3.000 a.C! Éstas habitaron a lo largo de las tres zonas en que se divide tradicionalmente a Perú: sierra, costa y selva. Cada una de estas civilizaciones, durante su tiempo de vigencia, tuvieron grandes desarrollos en construcciones, cultivos, artesanías, astronomía, etc. A su vez, una de las virtudes más importantes de la civilización Inca como conquistadores fue la de sintetizar en un único imperio todos los avances que a lo largo de siglos venían desarrollando las civilizaciones anteriores, es decir, no fueron grandes desarrolladores sino que lograron agrupar y consolidar los avances y desarrollos de los pueblos que iban conquistando; y a su vez al ser politeístas reconocieron y respetaron los cultos de los pueblos que conquistaron, sabido es que hasta hoy los conflictos étnicos y religiosos son responsables de grandes enfrentamientos; de allí entonces el éxito y la gran extensión que lograron los Incas con su imperio, quienes en su época de mayor esplendor abarcaron desde Ecuador hasta la provincia argentina de Mendoza, aproximadamente.

En fin, nos fuimos un poco del relato; luego de la visita al museo del subsuelo de la Casa de la Moneda llegamos finalmente a la Plaza Mayor o “Plaza de Armas” en el Centro Histórico de Lima, realmente muy pintoresca y cuidada, con mucha seguridad en toda su extensión y alrededores. En el centro de la Plaza de Armas, y entre palmeras que le dan un toque especial, está situada una fuente de agua, lugar exacto en donde Francisco de Pizarro fundó la ciudad que sería capital del Virreinato durante más de 300 años. Alrededor de la Plaza Mayor se encuentran emplazados numerosos edificios, públicos que le dan al lugar un entorno realmente soberbio. Sobresalen la Catedral de Lima, de estilo arquitectónico “ecléctico”, es decir con mezcla de varios estilos, ya que fue construida en diversos períodos, y en cada uno de ellos se aplicaba el estilo “de moda” que llegaba desde el antiguo continente. También sobresale el Palacio de Gobierno, donde funciona el Poder Ejecutivo Nacional, y la Alcaldía de Lima, en donde funcionan los organismos de gobierno del Distrito de Lima. También se destacan edificios con balcones tallados en madera con influencia española, todo lo cual como dije le da a la Plaza Central de Lima un entorno realmente imponente.

Luego de las fotos de rigor, para finalizar el city tour contratado nos dirigimos a la Iglesia Convento de San Francisco, en cuyo subsuelo se encuentran las “catacumbas”, que funcionaron como cementerio durante la época colonial, y en donde actualmente se pueden observar miles de restos óseos humanos, lugar no apto para claustrofóbicos ni para impresionables.

Terminado el city tour y viendo que las reservas del frugal desayuno del día se habían agotado después de tanto recorrido, empezamos a buscar un lugar para comer, y con la premisa de que “el que busca encuentra”, dimos de casualidad con lo que estábamos buscando: una feria gastronómica callejera, “Sabor y Sazón del Perú”, con comidas típicas de cada una de las tres regiones del Perú, comimos “calapullca” y el famoso “ají de gallina”, todo delicioso acompañado de una Inca Kola, bebida típica de Perú y que si no me equivoco en Perú se toma más que la propia Coca Cola.

Luego del almuerzo, ya recorriendo las calles adyacentes al Centro Histórico, buscando llegar a una calle en donde nos dijeron que se encontraban todas las tiendas de instrumentos musicales, dimos con otra parte de la Ciudad de Lima, alejada de los circuitos turísticos, mucho más caótica, pobre, sucia y lúgubre. Lo que más sorprende es lo caótico del tránsito, hay por ejemplo cientos de mini vans, pequeños colectivos que funcionan como transporte público con un chofer y otra persona que  va en la ventanilla gritando a viva voz el recorrido. Estas mini vans pululan por todos lados, al parecer sin ningún tipo de control, sumando cada una su granito de arena para el caos general. Pero fundamentalmente el caos proviene de las molestas bocinas, que los conductores limeños, TODOS sin excepción, usan casi sin sentido, en todo momento, lo que convierte al tránsito en un bullicio que se hace por momentos realmente insoportable. Me sorprendió mucho, sin embargo, que a diferencia de nuestro país, en donde cuando se llega al “bocinazo”, seguramente éste va acompañado de improperios, insultos, y amenazas varias (con señas obscenas y tono machista si la agredida es una conductora mujer, convencido quien dirige el improperio de que es el mejor conductor sobre cuatro ruedas sobre el planeta), lo que sorprende aquí en Lima es que luego del bocinazo que parece la antesala de una pelea a golpes de puño entre agredido y agresor; luego de todo esto los conductores siguen su marcha como si nada, sin siquiera mirarse, el tránsito sigue así su curso caótico y el bocinazo se pierde entre el resto de las miles de bocinas que le dan a la Ciudad este característico y molesto bullicio.

Pues bien, luego de encontrar la calle Nicolás de Pierola, la de los instrumentos musicales, y luego de haber adquirido un muy buen cajón peruano a la mitad del precio al que lo vendían en la feria de artesanías de Miraflores -aplicando la regla del “regateo”, por supuesto- emprendimos el largo regreso hacia nuestro hotel.

Previamente pasamos por un parque llamado “El Circuito Mágico de las Aguas”, un hermoso y atractivo parque público, con césped y vegetación puntillosamente cuidados, y que se jacta de tener un récord Guiness por ser el “complejo público de aguas danzantes más grande del mundo”. Todo muy lindo y pintoresco, muchas fuentes con ingeniosos diseños, láseres, luces de colores, música, en fin todo un show. Desde este parque, a su vez, se puede ver el Estadio Nacional de Lima, en donde juega habitualmente la selección nacional de fútbol de este país.

Llegados así al hotel y muertos de cansancio, no obstante decidimos ir a conocer una “peña” de comidas y música característica peruana, y así nos recomendaron un lugar llamado “De Rompe y Raja” en el Distrito de Barranco. Allí nos recibieron los mozos del lugar, preguntando si teníamos reserva pese a que el lugar estaba completamente vacío. Resulta ser que se trataba de una de las peñas más importantes de todo Lima, y en este punto realmente recomiendo ir a este lugar, porque tanto la comida como el show de música afroperuana es de primer nivel. En cuanto a lo primero, es decir la comida, nos servimos una especie de picada con comidas típicas varias, lo más destacable los famosos “anticuchos de corazón de res”, una comida típica de origen afro, que consiste en una especie de “brochettes” de trozos de corazón, previamente marinados con comino, ají, y otros ingredientes, y luego cocinados al fuego, un sabor delicioso y picante, realmente exquisito. Según nos decían, esta comida tuvo su origen en la época de la colonia, en la cual a los esclavos africanos les daban las vísceras de los animales para comer, así crearon esta comida que hoy es patrimonio de todos los limeños.

Luego dio inicio el show musical, el cual particularmente disfruté mucho ya que me encantan las manifestaciones culturales que resultan de la fusión de las diferentes culturas a lo largo de la historia, y qué mejor ejemplo que la música afroperuana, que es una síntesis exquisita de ritmos africanos, americanos y europeos. Show de primera calidad como dije, al que luego y como si esto no hubiera sido poco se le agregó un show de baile, con danzas típicas afroperuanas, en fin uno de los puntos más altos del viaje, no quisiera ser reiterativo pero fue muy placentero haber podido conocer la faceta cultural y musical de Lima.

 

Día 3

Luego de la gran actividad del día anterior, el plan para el domingo consistió en levantarnos un poco más tarde, disfrutando de las cómodas instalaciones de la habitación, y deleitándonos nuevamente con el suculento desayuno, al cual le agregamos esta vez, tamales!

Pues bien, luego de este desayuno-almuerzo, partimos rumbo a las ruinas de Pachacamac, ubicadas a unos 30 km. al sur de Lima. Teniendo en cuenta que habíamos arrancado un poco tarde, y el transporte turístico que lleva a estas ruinas salía a la mañana temprano, elegimos ir contratando un taxi, regateando previamente un precio bastante conveniente por la ida y vuelta. En el recorrido hacia las ruinas nuestro chofer nos condujo por la costanera atravesando los distritos de Miraflores, Barranco, y Chorrillos. Pasando por éste último distrito, el conductor nos indicó la existencia de un pintoresco puerto, con muchos puestos en donde se come pescado fresco, pesca del día, así que ya teníamos nuestro plan para el día siguiente.

Pues bien y luego de unos minutos por la Panamericana Sur, llegamos hasta las ruinas de Pachacamac, en las cuales existe la opción de recorrerlas a pie (son unos cuatro km. en total de recorrido) o bien se puede ingresar con vehículo, esto último me resultó bastante raro, que permitan entrada de vehículos a un sitio arqueológico, en fin. En cualquier caso, es recomendable contratar los servicios de los guías que se ofrecen en el lugar, ya que de este modo se comprende mejor lo que se está observando.

Una vez recorriendo el lugar con nuestro guía Gino, se ingresa primero a un pequeño museo, en donde se exponen piezas encontradas en el lugar, vasijas, jarros, prendas de vestir, etc., también cada uno de estos objetos representativo de las distintas civilizaciones que habitaron estas ruinas, las cuales eran utilizadas como sitio de culto.

Luego emprendimos el recorrido completo y a pie por las ruinas, en un entorno de paisaje desértico, y en su parte más elevada, correspondiente al “Templo del Sol” de los Incas, con una vista muy buena del océano pacífico. Muy interesantes también las explicaciones e historias que nos brindó nuestro guía, haciendo muy ameno el momento.

Luego de recorrer las ruinas volvimos en un largo viaje hacia la zona del Centro Histórico, y caminamos unas cuadras hasta la calle “Capón”, en donde se encuentra el “Barrio Chino” de Lima. Allí y luego de dar unas vueltas nos instalamos en un “chifa” que es la denominación genérica que tienen los locales de comida china en Lima, y de los cuales hay cientos, no sólo en el barrio Chino sino en todo Lima. Una vez ubicados probamos el famoso “chaufa”, que vendría a ser una castellanización del “chow fan” (arroz saltado con pollo, huevo y verduras). El “chaufa” es el plato base de la comida china en Lima, y se lo sirve acompañado de carne, pollo, pescado o verduras. En nuestro caso comimos el “chaufa” con un pescado con salsa de tamarindo y piña, otro pescado con salsa “tau-si”, todo acompañado de sopa “wan-tan”, y una Inca Kola, por supuesto.

Muy relajados y luego de la comida china regresamos a la zona de la Plaza Mayor, primero aprovechando para comprar algunas artesanías, y luego para tomar tranquilos unos mates en la Plaza Mayor, en donde nos encontró el atardecer, disfrutando la hermosa vista de la Plaza y todos los edificios que la circundan, totalmente iluminados. Aprovecho para aclarar que, pese a la mala fama que se había hecho de Lima en los últimos años como ciudad insegura, en todo momento se advierte la presencia de personal de seguridad, incluso de noche, no obstante se advierte fundamentalmente en los lugares de más afluencia turística, por ejemplo Miraflores y Centro Histórico, de todos modos creo que es importante destacarlo, más allá de las precauciones básicas que deben tenerse en cualquier lugar.

En fin y como para culminar el día de descanso compramos comida para llevar y comer en la habitación del hotel, la cual disfrutamos luego de un baño reparador, al cual agregamos un sueño también reparador luego de la gran actividad del día.

 

Día 4

En nuestro último día iniciamos como siempre con un buen desayuno, esta vez un poco más liviano, ya que el cuerpo empezaba a acusar señales del castigo al cual lo veníamos sometiendo en los tres días anteriores.

Hicimos late check out y nuestro plan consistió en ir a comer mariscos al puerto del Distrito de Chorrillos por el cual habíamos pasado el día anterior, previa caminata por la playa hasta ese lugar.

En este punto me permito agregar más información sobre el clima de Lima en esta altura del año: como dije antes, está todo el tiempo nublado, y cuando digo todo el tiempo digo TODO el tiempo! Es el clima característico del invierno, nublado, a veces brumoso, y templado, con una temperatura promedio de 20ºC, pero en definitiva es un clima ideal cuando los planes consisten en caminar, conocer y disfrutar.

Por ende y con estas condiciones climáticas empezamos el recorrido por la playa del Pacífico, camino al puerto del Distrito de Chorrillos, en una tranquila caminata que nos llevó una hora.

Llegando al puerto de Chorrillos comienzan a verse las pequeñas embarcaciones de los pescadores, quienes salen a buscar su pesca a la madrugada. Es un pequeñísimo puerto y en sus instalaciones se encuentran una gran cantidad de puestos de comida, pequeños y sencillos restaurantes pegados los unos a los otros, en los cuales se puede comer pescado fresco en todas sus variedades.

Así nos instalamos rápidamente en uno de ellos para almorzar. La entrada consistió en “choritos a la characa”, una fuente inmensa de ostras condimentadas con ají, cebolla, pimiento, limón, muy picante, realmente delicioso, acompañado por una cerveza helada. En ese momento se acercó a la mesa un trío musical, integrado por guitarra, cajón peruano y maracas, y nos regalaron unos lindos temas. Luego llegaron los platos principales, que fueron un excelente arroz con mariscos, y un “chicharrón de langostinos” (langostinos fritos), sin palabras.

Finalizado este nuevo –y enésimo- banquete, volvimos a la playa cercana al puerto y nos quedamos unas dos horas plácidamente en la arena, un poco de lectura y otro poco de siesta, con el sonido somnífero del mar de fondo.

Emprendimos así la vuelta para Miraflores por la playa, y así pasamos por el Distrito “bohemio” de Barranco, también muy pintoresco, recorrimos sus calles de adoquines, de casas coloniales, restaurantes, hostels, puestos de artesanías; una especie de “San Telmo” en Lima, realmente recomendable para pasear. Allí probamos los famosos “picarones”, otra comida de origen afro, muy parecidos a nuestros “churros”, aunque más dulces ya que los rocían con un almíbar exquisito.

Luego de recorrer un poco más Barranco, volvimos por la costanera hacia Miraflores, ya estaba cayendo el atardecer y se acercaba el momento de nuestro regreso a Córdoba.

Se podría decir que nos faltó por hacer el recorrido de los museos en Lima, de los cuales hay muchos y variados, tal vez los más famosos sean el Museo de Historia y Antropología del Perú, y el Museo de Oro del Perú. En el primer caso, dicen que es muy bueno, ya que como su nombre lo indica no sólo se exhiben piezas arqueológicas sino también la historia completa de Perú, desde sus inicios y hasta la actualidad. Del segundo no tuvimos buenas referencias: nuestro guía de las Ruinas de Pachacamac nos comentaba que en el mismo se exhiben una gran cantidad de piezas de oro, las cuales en muchos casos fueron robadas de los sitios arqueológicos por –digámosle si es que cabe la palabra- “mercenarios”, por lo tanto muchas de ellas no tienen la explicación del lugar donde fueron encontradas, ni a quienes pertenecía, ni cuál era el significado que tenía, en fin, se exhiben como simples y vistosas piezas de oro. Pero bueno, en definitiva queda a criterio de cada uno, nosotros con lo que vimos y escuchamos en el Museo de la Casa de la Moneda y el de las Ruinas de Pachacamac nos pareció más que suficiente.

Pues bien, y finalizando este relato, llegando la hora del regreso juntamos nuestras cosas en el Hotel, nuestro transfer nos pasó a buscar puntualmente y nos dejó en el Aeropuerto Jorge Chávez, en donde tomamos nuestro vuelo de regreso, con el corazón y –fundamentalmente- con el estómago, contento.

 

INFOGRAMA PERÚ

Idioma: castellano, quechua

Moneda: 3.09 PEN (sol peruano) = 1 USD

Documentación necesaria: DNI o Cédula Federal  

www.peru.info

 

 

 

Aruba

Aruba

Aruba no es uno de los destinos más solicitados por los argentinos, pero desde que se han implementado cuatro vuelos semanales (3 de ellos conectan desde Panamá hacia Aruba), el interés ha comenzado a generarse.

Para destacar es que muy pocos hoteles ofrecen All inclusive, por la cantidad de infraestructura de alto nivel de restoranes en el centro de la ciudad, dando libertad así a los viajeros de elegir entre una variedad de propuestas.

En cuanto a la moneda, en la isla manejan rublos holandeses o bien dólares americanos, por lo tanto los pasajeros no tienen que cambiar ninguna moneda si es que llevan dólares para gastar, ya que en todos los lugares donde puedan comprar algo, ir a un restorán o hacer alguna excursión les aceptan dólares americanos.

Otra cosa a destacar es que la isla si bien esta en el Caribe, no tiene peligro de huracanes. Es una isla de clima seco, por lo tanto no tiene estaciones de lluvia lo que hace que llueva muy pocas veces al año y se pueda disfrutar de las playas toda la temporada.

La isla es pequeña, apenas 32 km de largo por 13 km de ancho, y tiene 11 km de playas de arena blanca donde se encuentran todos los hoteles, en un contexto natural paradisíaco.

 

Que hacer

Si le gusta el mar, puede nadar, hacer snorkel, bucear, navegar (con vela), ir de pesca, probar la snuba o el seatrek, montar en bote banana o cualquiera de las muchas actividades disponibles. Si ama la tierra firme puede realizar un tour de safari en jeep, visitar el parque nacional para una caminata como experiencia única, montar a caballo, alquilar un jeep o una moto e ir de paseo todo el día. Si es amante del golf podrá mejorar su juego en el campo Tierra del Sol o en The Links. Puede visitar la película panorama para conocer más sobre la isla, alquilar una bicicleta, o hasta una motocicleta Harley Davidson. Existen otras fantásticas actividades de día, tanto para grandes como para los niños.

De noche hay algo para cada uno. Si le gusta la salsa y el merengue debe visitar el Mambo Jambo, Choose-A-Name y Café Bahía. Si le gusta un tipo de música más moderna como la techno están Muzika y La Fiesta. Para una mezcla de todo bajo un solo techo Carlos and Charlie’s es el lugar. Sin embargo si desea relajarse y disfrutar de música en vivo visite Chaos, Scandals, Garuffa, el recientemente inaugurado Soprano’s o uno de los muchos bares que se encuentran en los centros vacacionales.

 

INFOGRAMA ARUBA

Idioma: neerlandés, papiamento

Moneda: 1.8 AWG (florín arubeño) = 1 USD

Documentación necesaria: pasaporte

www.aruba.com

 

Cuba, tierra acogedora

Cuba, tierra acogedora

Por Celeste De Dominici



Situada en pleno mar Caribe, la República de Cuba es en realidad un archipiélago formado por la isla de Cuba, la isla de la Juventud y más de cuatro mil cayos e islotes. Siempre hay buen tiempo, pues esta tierra acogedora y multicolor goza del llamado clima tropical ideal, soleado, con una temperatura media anual de 25º C.

Por su rica y convulsionada historia, una visita a la mayor de las antillas implica no sólo una estadía en el paraíso caribeño, sino también el ingreso a un capítulo de la historia universal.   

La ciudad de La Habana suele ser el punto de partida para recorrer la isla y se encuentra dividida en dos: La Habana vieja, que data de la colonización y es Patrimonio de la Humanidad; y la Habana moderna, conformada por todas aquellas construcciones nacidas en la época del esplendor de la isla, desde comienzos de siglo XX hasta acontecida la revolución en 1959.

Se la puede recorrer en taxi o caminando y algunos de los principales atractivos son el Malecón, costanera que bordea la ciudad, cuna de la trova y punto de reunión que condensa la esencia habanera. Típica también es la Bodeguita del Medio, donde se ofrece comida criolla (moros y cristianos), el famoso mojito y el registro del paso de grandes personalidades, como Hemingway. Y la Tropicana, espectáculo que combina música y folklore cubanos en todo su colorido y ritmo a unos 25 euros. De los monumentos históricos, imperdible es la Plaza de la Revolución y el Ministerio de Hacienda.

Hay que tener en cuenta que La Habana no cuenta con playas para los bañistas, quienes tendrán que hacer unos 20 km, hasta Santa María, para encontrarse con mar y arena accesibles. Igualmente, hay otras posibilidades un poco más alejadas y paradisíacas para hacer playa, como por ejemplo Cayo Largo del Sur.

 

INFOGRAMA CUBA

Idioma: castellano

Moneda: 1 CUC = 1.08 USD

Documentación necesaria: pasaporte y visa

www.cubaweb.cu, www.cuba.cu